
De: Taito (desarrolladores de Darius y Ninja Warriors) Nos lo trae: Xbox Live Arcade (está también disponible en la PlayStation Store japonesa) Género: Matamarcianos Localización: Voces y textos en inglés
Matamarcianos puro de oliva
Toda una sorpresa el que Taito tuviera a bien de trasladar a las máquinas actuales uno de sus éxitos más destacados de finales de los noventa. Y es que RayStorm es, ante todo, un matamarcianos excelente. Los que en su momento pudimos disfrutar en la viejuna Sega Saturn del magnífico ejercicio 2D que era RayForce, tuvimos muy en cuenta lo grande que podía ser un shump que siguiera las mismas premisas aprovechando el potencial 3D de la era PlayStation.

Dicho y hecho: el mismo equipo de RayForce -el productor Yukio Abe y el director Tatsuo Nakamura dirigiendo la orquesta junto a los genios de Zuntata Tamayo Kawamoto y Munehiro Nakanishi realizando una de las más magistrales bandas sonoras que se recuerdan en videojuego alguno- se lió la manta a la cabeza para realizar un matamarcianos de órdago, capacitado técnicamente para sorprender a propios y extraños a la par que transmitía de cara al pad una jugabilidad de las que hacen época. Sobra decir que servidor terminó encantado con tal ejercicio de perfección, cuando todavía estaba sobreponiéndome de aquel RayForce cuyas dos dimensiones aún mantienen el tipo frente a su secuela…

La gracia es que, en su momento, RayStorm tuvo que vérselas con un rival que con el paso del tiempo no ha hecho más que quedar en las antípodas de los recuerdos. Este era Xevious 3D/G+, el resultón remake que del Xevious original realizara la por aquellos entonces todopoderosa Namco. No es que ninguno batiera récords en lo que a ventas se refiere, pero en términos generales el nuevo Xevious resultó mejor parado que el título de Taito, algo a todas luces inexplicable para un amante de los buenos matamarcianos como el que esto suscribe.

Con todo, el tiempo acaba colocando a cada uno en su lugar, y es por ello que es RayStorm el que vuelve a caminar en un 2010 donde, curiosamente, su plantel tecno-lúdico no desentona en absoluto con las máquinas de nueva generación donde se sustenta. Luciendo palmito en PlayStation 3 y Xbox 360, es por el momento en esta última donde los usuarios occidentales tendrán la oportunidad de disfrutar con tan magno arcade. Posiblemente los 1200 puntitos mejor gastados de todo el verano en Xbox Live Arcade…

Tal como éramos
RayStorm HD no cambia un ápice la metodología lúdica que presentara en sus originales encarnaciones, notándose únicamente su actualización en forma de unos remozados gráficos adaptados a las nuevas tecnologías. Estos, lejos de adaptarse a base de aumentar resoluciones y suavizando texturas, añaden cantidad de polígonos y nuevos efectos que dotan al programa de una espectacularidad que en absoluto desentona con los matamarcianos de hoy en día. Taito incluso se ha permitido el lujo de añadir matices que no hacen más que refutar el mimo que ha puesto la compañía nipona en esta conversión, como buen ejemplo es el de los propulsores añadidos para que nuestro caza vaya al espacio, desprendiéndose de ellos al principio de la espectacular cuarta fase.

Siguiendo con lo que es la mecánica, RayStorm responde perfectamente a lo que podríamos llamar el clásico shoot’em up de scroll vertical, con una nave capaz de lanzar ráfagas de disparos a todo lo que se mueva. La novedad y el eje del juego radican en el sistema de misiles, donde señalaremos a los enemigos que queramos para después lanzar nuestros proyectiles, algo similar a lo que se puede ver en clásicos como After Burner o Panzar Dragon. En este sentido no son pocos los elementos rivales que se ocultan del disparo principal, requiriendo forzosamente algún que otro misilazo para acabar con ellos. También, y como no podía ser de otra manera, podremos lanzar la típica bomba que acaba con todo lo que hay en la pantalla… como buen matamarcianos vertical que es.

Con una estructura de fases tan breve como dinámica y divertida, RayStorm multiplica su capacidad de espectáculo con los fantásticos enemigos de fin de fase. Plasmados con un arte sin igual, los programadores bien pueden presumir de buen hacer con estos bestiales monstruos mecánicos, todo un desafío incluso jugando dos personas simultáneamente. Atractivos en su modelado y sensacionales a la hora de fastidiarnos con sus múltiples patrones de ataque, estos jefazos son el culmen de un trabajo fantásticamente realizado, conformando sin duda los mejores momentos de todo el juego. Eso y la abrumadora sobrecarga audiovisual de las stages cuatro y cinco, un show que ningún buen amante de los matamarcianos debería perderse.

Conclusión
Con algún que otro modo añadido en pos de alargar la experiencia jugable, el auténtico quid de RayStorm HD reside en su maravillosa capacidad de enganchar al jugador, arremetiendo de forma simultánea los sentidos gracias a su fabulosa puesta en escena. Divertido como pocos, este lanzamiento de Taito se demuestra a sí mismo como la atemporal pieza lúdica que es, capaz de plantarse en estos tiempos sin perder un ápice de la calidad que atesoraba a finales del pasado siglo. Que sí, que Ikaruga y Söldner X molan… pero dale una oportunidad a RayStorm HD para que, sin remisión, pase a ser uno de tus masacramarcianos favoritos. Ahora sólo queda que a Konami le dé por traernos el alucinante Otomedius…

Por Spidey
 
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